Tres jóvenes fueron retenidos la noche del sábado en la zona alta de la parroquia Augusto N. Martínez. Según información preliminar, estarían vinculados al presunto robo de varios borregos.
De acuerdo con los comuneros, los sospechosos fueron descubiertos cuando ingresaron a un predio e intentaban subir los animales a una camioneta.
Inicialmente fueron trasladados hasta el sector de Calhua Grande. En ese lugar, la camioneta en la que se movilizaban fue incinerada por miembros de la comunidad como muestra de rechazo al presunto abigeato.
La mañana de este domingo, representantes de las siete comunidades se reunieron en el sector de Llatantoma para aplicar los procedimientos de justicia indígena. Durante la asamblea, los tres retenidos dieron su versión de los hechos. Además, se conoció que otras dos personas que presuntamente participaban en el embarque de los borregos lograron escapar durante la noche por una quebrada del sector. Uno de ellos sería el padre de uno de los jóvenes retenidos.
Los comuneros escucharon lo que cada uno de los implicados tenía que decir en su defensa y, tras determinar su presunta vinculación con el caso, les impusieron un castigo con fuete, conforme a sus prácticas de justicia indígena.
Uno de los sospechosos relató que estaban en estado etílico y que su padre y uno de los amigos de él, es quien ingresó al terreno con la intención de llevarse lo borregos. Ahí fue cuando la gente se alertó y los atraparon. Otra de las versiones dadas por los jóvenes es que él estaba yendo a los toros y se subió a la camioneta y, aclaró, que no tenía nada que ver con la sustracción, sino que únicamente lo llevaron en la camioneta.
Los dirigentes de la comunidad no permitieron que el proceso de purificación indígena fuera grabado ni fotografiado. Señalaron que estas acciones, realizadas de acuerdo con sus costumbres y tradiciones, buscan servir como ejemplo para evitar que personas ingresen a sus territorios a cometer delitos.
Habitantes del sector manifestaron que, desde hace varios años, han sido víctimas constantes del robo de ganado y aseguraron que, en la mayoría de los casos, estos hechos han quedado en la impunidad




