Una comerciante del sector norte de Ambato, vivió momentos de tensión la tarde del 10 de diciembre de 2025, cuando decidió denunciar ante el ECU911 que estaba recibiendo constantes mensajes extorsivos en su teléfono personal. En estos mensajes, los delincuentes exigían el pago de 5 000 dólares y amenazaban con atentar contra su vida y la de su familia si no cumplía con la entrega del dinero. Para aumentar la presión, incluso enviaron fotos y videos de su local, evidenciando que vigilaban su actividad y buscaban generar miedo.
Tras conocer el caso, unidades policiales especializadas desplegaron varias diligencias investigativas, combinando seguimiento en campo, rastreo tecnológico y técnicas de recolección de información. Estas acciones permitieron establecer una línea clara del delito y preparar un operativo de respuesta inmediata.
Aproximadamente a las 16h00 del mismo día, la Policía ejecutó un operativo en flagrancia que terminó con la aprehensión de una ciudadana ecuatoriana de 36 años, presuntamente vinculada a la extorsión. Ella estaba en Quito.
Tras la audiencia de flagrancia ella quedó con prisión preventiva. Además se busca al cómplice que estaba tomando las fotos.
Durante la intervención se levantaron indicios clave para la investigación, entre ellos un teléfono móvil y un comprobante bancario, elementos que permitirán profundizar en el caso y evaluar si existen más involucrados. El hecho ha generado preocupación en la zona, mientras las autoridades insisten en que toda amenaza o intento de extorsión sea denunciado de inmediato para evitar riesgos y facilitar la acción policial.



