Después de ocho días de angustia e incertidumbre, la esperanza volvió a encenderse en Manta. Los familiares de los 16 pescadores desaparecidos celebran lo que consideran un verdadero milagro: todos fueron encontrados con vida en El Salvador.
Los hombres, que viajaban en la embarcación “Negra Francisca Duarte II”, habían sufrido un incendio en alta mar. Desde entonces, sus seres queridos vivieron días de oración, vigilias y espera. La confirmación oficial llegó la noche del 23 de marzo, cuando autoridades de El Salvador informaron sobre el rescate de 16 náufragos ecuatorianos.
La noticia llenó de emoción a las familias, que este 24 de marzo se reunieron en la Capitanía del Puerto de Manta. Entre lágrimas y alivio, agradecieron a Dios por permitirles una nueva oportunidad de vida para sus seres queridos. “Tenemos la ilusión de abrazarlos pronto”, expresaron.
Dos de los pescadores presentan lesiones y reciben atención médica, mientras el resto se encuentra bajo resguardo de autoridades migratorias y consulares. Se espera que, tras los trámites correspondientes, los 16 tripulantes regresen al país en un plazo de tres a cinco días.
Hoy, en Manta, la angustia empieza a transformarse en esperanza, y la fe de sus familias encuentra respuesta en el regreso de quienes nunca dejaron de esperar.



