Lo que parecía una pesadilla sacada de una película de terror, terminó en una condena histórica. Dieciséis militares, que juraron proteger a la patria, hoy se hunden en el fango de la deshonra tras ser hallados culpables de la DESAPARICIÓN FORZADA de cuatro menores de edad.
Todo empezó en las cercanías del Mall del Sur. Allí, bajo la sombra de los uniformes, cuatro pequeños de entre 11 y 15 años fueron interceptados y subidos a vehículos militares. ¡Nunca llegaron a un cuartel, nunca fueron entregados a la policía! En su lugar, el destino fue el silencio y la muerte.
La verdad no se pudo enterrar. A Treinta y siete kilómetros de dónde los interceptaron, en la zona de Taura, el horror salió a la luz. Pruebas de ADN confirmaron lo impensable: los cuerpos hallados eran los de los niños desaparecidos. ¡Los despojaron de su futuro y sus familias quedaron destrozadas!
EL CASTIGO:
AUTORES (11 militares): ¡34 AÑOS Y 8 MESES DE PRISIÓN! Una pena máxima para quienes lideraron la barbarie. COOPERADORES (5 militares): Recibieron 30 meses tras romper el pacto de silencio y confesar la verdad del horror.
No solo se pasaron en prisión. El Tribunal los obligó a pagar $10,000 a cada familia y, lo más importante: ¡LAS FUERZAS ARMADAS TIENEN QUE PEDIR DISCULPAS PÚBLICAS! Deberán limpiar el nombre de los niños, a quienes intentaron manchar con mentiras para ocultar su crimen.
Aunque el delito de desaparición forzada (Art. 84 del COIP) tiene una pena base de 22 a 26 años, en este caso se aplicaron agravantes debido a la condición de las víctimas (menores de edad) y la saña del acto, lo que elevó la condena a casi 35 años para los autores principales.



