Apenas cinco personas han sido registradas con el nombre de Judas en Ecuador en los últimos 26 años, según datos del Registro Civil. De estos casos, tres corresponden a la provincia de Napo, uno a Tungurahua y uno a Cotopaxi, lo que evidencia lo poco común de este nombre en el país.
En contraste, el nombre de Jesús refleja una realidad completamente distinta. Desde el año 2000 hasta la actualidad, 45.852 ecuatorianos han sido inscritos con este nombre, concentrándose principalmente en Guayas, con 14.599 registros, seguido de Manabí con 6.914 y Pichincha con 4.695. Estas cifras muestran una fuerte presencia en provincias donde la tradición y la fe tienen un papel importante en la vida cotidiana.
Desde el Registro Civil se destaca que estos datos van más allá de lo estadístico y revelan cómo los nombres están profundamente ligados a la identidad cultural y religiosa del país. Mientras Jesús se mantiene como un símbolo de esperanza, fe y valores positivos que las familias desean transmitir, la escasa presencia del nombre Judas refleja cómo la sociedad resignifica los símbolos y elige aquellos con los que quiere identificarse. En Ecuador, incluso en los registros oficiales, se evidencia una clara inclinación hacia nombres que representan el bien, la unidad y la tradición.



