El Movimiento Indígena y Campesino de Tungurahua (MIT), reunido en Asamblea General Extraordinaria junto a dirigentes, comunidades y organizaciones de la provincia, resolvió declararse en asamblea permanente frente a la crisis política, económica y social del país.
Durante la reunión, los pueblos Kisapincha, Tomabela, Salasaka, Chibuleo y Sawatoa acordaron mantener la unidad y convocar a diversos sectores sociales a sumarse al proceso de resistencia frente a las medidas económicas adoptadas por el gobierno de Daniel Noboa.
Entre las principales resoluciones se destaca:
- Exigir al Ejecutivo el cumplimiento de sus promesas de campaña: no incremento del IVA, no eliminación de subsidios, mayor inversión en salud y educación, y acciones concretas contra la inseguridad.
- Dar un plazo de 48 horas para que el Gobierno atienda estas demandas, caso contrario anunciaron que adoptarán medidas de hecho en coordinación con otros sectores sociales.
- Apoyar la propuesta de 10 puntos planteada por la CONAIE y Ecuarunari en movilizaciones pasadas.
- Rechazar la consulta popular y la Asamblea Constituyente planteadas por el régimen, al considerarlas costosas e ineficaces.
- Exigir que el Salario Básico se equipare a estándares internacionales, especialmente tomando como referencia los Estados Unidos.
- Prohibir el ingreso de fuerzas militares, policiales o actores externos a las comunidades indígenas de Tungurahua.
El MIT responsabilizó al Estado por cualquier hecho de violencia, heridos o criminalizados que pudieran registrarse en el marco del derecho a la resistencia.





