Una operación de la Armada del Ecuador desmanteló una red marítima que transportaba armas de alto calibre en aguas del Pacífico, cerca de las Islas Galápagos. El operativo dejó 52 detenidos y el decomiso de un arsenal que incluía ametralladoras Barrett, fusiles AK-47 y rifles Colt M4, además de más de 2.300 galones de combustible no declarado.
Todo comenzó con irregularidades detectadas en los barcos pesqueros Rosa Isabel y Siempre Nelly, ambos con documentos alterados y tripulaciones no autorizadas. El Rosa Isabel navegaba con su permiso vencido y un “patrón” falso que no tenía credenciales marítimas.
El 25 de octubre, una lancha guardacostas detectó al Rosa Isabel a 180 km de San Cristóbal. La tripulación intentó huir y arrojó varios bultos al mar antes de ser interceptada. Posteriormente, la Armada recuperó ocho paquetes con armas de uso militar y sonoboyas, equipos utilizados para rastrear movimientos submarinos.
Poco después, el Siempre Nelly fue también interceptado con 24 tripulantes y un exceso de combustible, pero sin pesca alguna tras 18 días de navegación. Ambas embarcaciones fueron escoltadas hasta Puerto Baquerizo Moreno, donde los 52 implicados fueron puestos a órdenes de la justicia.
La Fiscalía los procesó por tráfico ilícito de armas y de combustibles en altamar. Dos de los detenidos ya registraban antecedentes por narcotráfico.



