En un esfuerzo por frenar la explotación ilegal de los ecosistemas, el Ministerio de Ambiente y Energía (MAE), junto a la Unidad de Protección del Medio Ambiente de la Policía Nacional, finalizó la campaña “No arranques la piel de los bosques”. El balance final arroja la retención de 482,52 kilogramos de musgo, bromelias y briofitas comercializados ilegalmente en plazas, mercados y parques del país.
Daños irreversibles a la biodiversidad
A pesar de que el objetivo es reintroducir estas especies a su hábitat, las autoridades señalaron un hecho alarmante: más de 300 fundas de musgo resultaron irrecuperables. Esto se debe a que el material fue pintado para simular ser artificial, una práctica que imposibilita su supervivencia y retorno a la naturaleza.
Un golpe al equilibrio hídrico
El MAE advirtió que estas plantas no son simples elementos decorativos de temporada. Su función es crítica para el medio ambiente, ya que actúan como «esponjas» naturales que:
Regulan el recurso hídrico y capturan agua de neblina.
Protegen el suelo contra la erosión.
Sirven de refugio para microfauna silvestre.
Sanciones y persistencia del mercado ilegal
Las cifras oficiales muestran que el problema persiste; entre 2021 y 2024, el Estado ecuatoriano ha decomisado un total de 1.055,44 kilogramos de estas especies.
Ante este escenario, las autoridades recordaron que la normativa vigente es severa. Quienes participen en la extracción, transporte o comercio de vida silvestre enfrentan:
Penas de cárcel: De uno a tres años.
Multas económicas: Sanciones que pueden escalar hasta los USD 92.000.
El Gobierno ratifica que mantendrá los controles permanentes para proteger los ecosistemas más frágiles de las zonas altas del país.



