Protegerse del sol es un acto de salud, no de apariencia. En ciudades como Quito, donde la radiación ultravioleta alcanza niveles extremos, la fotoprotección debería ser un hábito diario y natural para hombres y mujeres por igual.
Cada vez más personas en Ecuador enfrentan riesgo de cáncer de piel, especialmente los hombres, que suelen recibir diagnósticos más tardíos por hábitos culturales y mitos arraigados. Trabajos al aire libre, menor rutina de cuidado, calvicie sin protección y creencias erróneas como que el protector solar “no es necesario” afectan la salud. La campaña Una verdad visible recuerda que el sol incluso deteriora la pintura de los autos, un daño visible que refleja lo que también ocurre en la piel sin protección.
“La fotoprotección no es un tema de vanidad, sino de salud masculina. Un hombre que se cuida del sol está invirtiendo en años de vida saludable. Nuestra invitación es clara, protector solar todos los días, sin excusas”, lo mencionó Andrea Iñiguez, vocera de Megalabs. Romper mitos también es construir salud.
Cuidar la piel no es vanidad, es prevención. La piel morena sí necesita protección, el daño solar es acumulativo y silencioso, y afecta a todos. Las zonas más expuestas, como rostro, cuello, cuero cabelludo, orejas y espalda, requieren atención diaria. Usar fotoprotector SPF 50+, reaplicarlo cada dos horas, cubrir la cabeza y proteger los labios son acciones simples pero decisivas. En un país donde el sol no da tregua, protegerse debe ser tan natural como usar cinturón de seguridad.



