En Ambato, varias curtidurías y lavanderías fueron intervenidas durante recientes operativos ambientales ejecutados por el Gobierno Provincial de Tungurahua. El objetivo: verificar que estas actividades, consideradas de alto impacto, cumplan con las normas que protegen el entorno y la salud de la población.
Los controles se realizaron con el acompañamiento de equipos técnicos, jurídicos y la Policía de Ambiente. Durante las inspecciones, se detectaron casos en los que no se contaba con permisos ambientales o no se respetaban los límites establecidos para descargas industriales.
Como resultado, algunos establecimientos fueron suspendidos temporalmente hasta que regularicen su situación. Es decir, no podrán operar hasta cumplir con lo que exige la ley.
Desde la institución se aclaró que más allá de sancionar, lo que se busca es generar conciencia y acompañar a los propietarios en el proceso de regularización. La intención es que estas actividades continúen, pero de forma responsable con el ambiente.
Las autoridades insisten en que el compromiso es claro: cuidar los recursos naturales y mejorar la calidad de vida de los habitantes, sin frenar el desarrollo productivo de la provincia.




