Las prefecturas de Tungurahua y Cotopaxi alzaron su voz tras la decisión judicial que ordena suspender los trabajos de apertura de la vía Ambato–El Corazón, un proyecto considerado clave para la integración regional. El pronunciamiento se dio en rueda de prensa, encabezada por Manuel Caizabanda y Lourdes Tibán, luego de que un juez del cantón Pujilí dispusiera la paralización de la obra en el sector Guambaine, parroquia Angamarca, por un posible impacto ambiental sobre una especie de anfibio vinculada al ecosistema del río Ambato.
Las autoridades explicaron que el proyecto vial, planificado y ejecutado de forma conjunta desde hace más de un año y medio, busca fortalecer la conectividad entre la Sierra, la Costa y la Amazonía, impulsando el desarrollo económico y social de ambas provincias. Caizabanda subrayó que, aunque respetan y acatan las decisiones judiciales, confían en que el progreso territorial también se construye con infraestructura vial responsable y planificada.
Por su parte, Tibán aseguró que la obra cuenta con respaldo técnico y legal, y que se ha actuado conforme a la Constitución y a los derechos de la naturaleza. Ambos prefectos coincidieron en que el diálogo y el respeto a la ley son el camino para revisar la resolución judicial y encontrar un equilibrio entre la protección ambiental y el desarrollo sostenible de Tungurahua y Cotopaxi.



