El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, dispuso que la sede del Ejecutivo funcione temporalmente en Latacunga (Cotopaxi), mientras que la vicepresidenta María José Pinto ejercerá sus funciones desde Otavalo (Imbabura).
Según el decreto presidencial, la medida busca acercar al Gobierno a las regiones donde la situación social exige diálogo y presencia estatal, tras los anuncios de protestas generadas por la eliminación del subsidio al diésel. El Ejecutivo aclaró que esta desconcentración administrativa no afecta el estatus de Quito como capital ni altera la estructura del Estado.
El retiro del subsidio elevó el precio del diésel de USD 1,80 a USD 2,80 por galón, lo que permitirá un ahorro fiscal de USD 1.100 millones, destinados a programas sociales e incentivos productivos.
La decisión generó apoyo empresarial, pero también rechazo de transportistas, que anunciaron una paralización en Pichincha desde el 15 de septiembre. La Conaie y el Frente Unitario de Trabajadores advirtieron sobre nuevos escenarios de protesta, alertando además que el alza del combustible podría aumentar la inflación y encarecer la canasta básica.



