El cuidado del agua vuelve a poner la mirada sobre las curtiembres de Ambato. Este viernes, equipos del Gobierno Provincial de Tungurahua realizaron controles en establecimientos de Picaihua y Huachi Grande para verificar que trabajen cumpliendo las normas ambientales.
Durante las inspecciones se encontraron casos en los que no se contaba con el permiso ambiental correspondiente o se superaban los límites permitidos para las descargas industriales. Ante estas irregularidades, algunas actividades fueron suspendidas y se colocaron sellos y candados de seguridad.
La medida busca evitar que los residuos de estas actividades terminen afectando los recursos hídricos y el entorno de las comunidades.
Los establecimientos suspendidos podrán volver a funcionar cuando corrijan las irregularidades y demuestren que cumplen con los parámetros ambientales exigidos. Para ello deberán realizar las mejoras necesarias, especialmente en sus sistemas de tratamiento y manejo de químicos.
La autoridad provincial recordó que los sellos de suspensión no pueden ser retirados ni manipulados. Si esto ocurre, el caso podría ser puesto en conocimiento de la Fiscalía.
Más allá de las sanciones, el Gobierno Provincial señaló que estos controles buscan que las actividades productivas puedan continuar, pero de una manera responsable y sin poner en riesgo el agua y el ambiente de Tungurahua.
Suspenden varias curtiembres
