Lo que desde el exterior parecía un cargamento listo para salir con destino a los mercados internacionales escondía una millonaria carga de droga. En una finca del cantón Buena Fe, provincia de Los Ríos, agentes de la Unidad de Investigación Antidrogas de la Policía Nacional descubrieron 950 kilogramos de clorhidrato de cocaína ocultos entre cajas similares a las utilizadas para exportar banano. La intervención terminó con ocho personas aprehendidas y un duro golpe a las estructuras del narcotráfico.
El operativo, denominado «Vértice–Encuentro 100–Fénix 0381», se ejecutó la noche del 22 de julio de 2026, luego de varios días de labores de inteligencia. Los investigadores mantenían vigilada la propiedad y, cuando observaron a varias personas movilizando y acomodando decenas de cajas de cartón, decidieron intervenir. Al abrirlas, la sorpresa fue inmediata: ocultos entre el cargamento aparecieron 1.000 bloques rectangulares envueltos en cinta adhesiva. Las pruebas de campo confirmaron que se trataba de clorhidrato de cocaína.
Uno de los detalles que más llamó la atención de los agentes fueron las diferentes marcas impresas en los paquetes. Algunos llevaban una manzana roja con el número 17, otros tenían las siglas B77, BBB, ZZ, la palabra MIKAVI, el distintivo 0XXO e incluso un logotipo con un pez. Aunque para muchos puedan parecer simples dibujos o letras, este tipo de códigos suele ser utilizado por las organizaciones criminales para identificar al propietario del cargamento, diferenciar los lotes, reconocer a qué cliente está destinado o controlar la ruta que seguirá la droga antes de llegar a su destino final. Sin embargo, las autoridades no han establecido que estas marcas pertenezcan a una organización delictiva específica.
El pesaje técnico confirmó un total de 950.000 gramos de cocaína, equivalente a cerca de 9,5 millones de dosis que no llegarán al mercado ilegal. Además, la Policía aprehendió a siete hombres y una mujer, de entre 28 y 43 años, e incautó tres vehículos, nueve teléfonos celulares y 750 dólares en efectivo.
Según las estimaciones oficiales, el cargamento tendría un valor aproximado de 2,16 millones de dólares en Ecuador, 28,5 millones en Estados Unidos y más de 44,4 millones de dólares en Europa, donde la droga alcanza uno de los precios más altos del mercado ilícito.
Las personas detenidas quedaron a órdenes de las autoridades judiciales, mientras continúan las investigaciones para determinar el origen de la droga, el destino del cargamento y las posibles conexiones de la red criminal. Para la Policía Nacional, esta intervención representa un fuerte golpe a las finanzas del narcotráfico y evitó que millones de dosis llegaran a consumidores dentro y fuera del país.
