La escalada de violencia que ha golpeado a Tungurahua en las últimas semanas mantiene en alerta a las autoridades. En lo que va de 2026 se han registrado 29 muertes violentas en la provincia y, en al menos la mitad de los casos, aún no existen sospechosos identificados. La Policía Nacional ha señalado en reiteradas ruedas de prensa que la mayoría de estos hechos estaría relacionada con ajustes de cuentas entre organizaciones delictivas.
La preocupación aumentó luego de que, en apenas 12 días, se registraran cuatro crímenes en distintos sectores de la provincia. El sábado 25 de julio un hombre fue asesinado en Pinllo y, esa misma noche, otra persona fue hallada sin vida en Pelileo con cortes en el cuello. Días antes, una comerciante del Mercado Artesanal de Ambato fue acribillada dentro de su local y, la madrugada del domingo, un hombre fue ejecutado dentro de su vivienda en Izamba por sujetos armados que irrumpieron en el inmueble. Posteriormente, la Defensoría Pública informó que uno de sus funcionarios también fue víctima de un ataque.
Ante este panorama, este lunes las principales autoridades de Tungurahua se reunieron en las instalaciones de la Gobernación para analizar la situación de seguridad y coordinar nuevas acciones. En la Mesa de Seguridad participaron representantes de la Gobernación de Tungurahua, la Alcaldía de Ambato, la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas.
Durante el encuentro se acordó reforzar los operativos interinstitucionales y fortalecer la presencia de la Policía Nacional y de las Fuerzas Armadas en puntos estratégicos de Ambato. Además, la Municipalidad reiteró su pedido para el retorno del Grupo de Operaciones Motorizadas de Ambato (GOMAI), el incremento del contingente policial y el respaldo a las acciones que impulsa el Consejo de Seguridad Ciudadana de Ambato (COMSECA).
Las autoridades coincidieron en que la coordinación entre las instituciones será clave para recuperar los espacios públicos, fortalecer la seguridad ciudadana y responder al incremento de la violencia que preocupa a los habitantes de Ambato y de toda la provincia de Tungurahua.
